Siria o Latinoamérica: ¿Cuál es más hostil para los niños?

De acuerdo con LAC Equity LAB hay 69 millones de niños viviendo en condiciones de pobreza en Latinoamérica

Siria o Latinoamérica: ¿Cuál es más hostil para los niños?

En Siria, poco más de seis años en guerra han cobrado la vida de 450.000 personas, además han obligado a más de cinco millones de habitantes a buscar refugio y puesto en riesgo la salud física y mental de más de 2.5 millones de niños que se han visto privados de necesidad básicas como agua, comida y escolaridad según cifras de Unicef. Lamentablemente, estas desgarradoras cifras parecen ser el resultado esperado de las regiones en conflicto. Sin embargo en algunos países de América Latina, no hace falta estar en guerra para aproximarse a niveles similares de hostilidad.

 

Un informe presentado por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), reveló que en Siria, más de 2,4 millones de niños han dejado de asistir a la escuela porque uno de cada tres centros educativos ha sido destruido, está dañado o se adaptó como refugio. Otros menores fueron reclutados por el ejército o se vieron forzados a trabajar para solventar las necesidades básicas de la familia. En un país donde la tasa de escolaridad antes del conflicto era del 95%, las cifras son devastadoras.

 

Pero en Latinoamérica los números no tienen mayor disparidad, más de 2,5 millones de niños no asisten a la escuela. En esta región del mundo la causa no es la guerra, sino la pobreza que afecta a las zonas más vulnerables y priva de las necesidades básicas a la población. En naciones como Guatemala, Nicaragua y El Salvador, la falta de acceso a una buena alimentación, salud y condiciones educativas básicas, ponen en riesgo las habilidades cognitivas de los menores, convirtiendo así a estas 3 naciones, en regiones con los más altos índices de pobreza en Latinoamérica y bajos grados de educación.

 

Según un análisis del Laboratorio de Pobreza en América Latina (LAC Equity LAB del Banco Mundial), en este territorio hay 69 millones de niños viviendo en condiciones de pobreza, 27 millones de estos se encuentran en situaciones de extrema escasez. Como si fuese poco, el porcentaje de niños latinoamericanos que viven por debajo de la línea de pobreza (US$ 4/día) es el doble que el de los adultos: 36% y 19%, respectivamente.

 

Si bien Venezuela no se encuentra dentro de la lista de los cinco países latinoamericanos más pobres, sí es una nación que en los últimos años ha puesto en riesgo la seguridad de los menores. Allí, la mortalidad infantil por causa de desnutrición ha amentado en un 38% y más del 50% del total de la población menor de edad en territorio nacional sufre de desnutrición. Además de los riesgos de malnutrición y enfermedades que ahora son más difíciles de tratar debido a la escasez de medicamentos, cada día 4 niños quedan huérfanos por causa de la violencia, flagelo que se convierte en una amenaza latente y silenciosa en el país bolivariano.

 

Guerra vs Pobreza

En Siria, más de 7 millones de niños están sumidos en la pobreza por causa de la guerra. En esta región del Oriente Medio, uno de cada tres menores nació en condiciones de violencia y solo conocen esta situación. Además, solo en 2015 se registraron 1.500 violaciones graves contra la infancia y más de 15.000 niños han sido separados de sus familias, o han cruzado solos las fronteras en búsqueda de refugio y protección.  

 

En Latinoamérica un niño muere cada tres minutos por causa de malnutrición, violencia o condiciones insalubres de la madre. Seis millones de menores sufren de desnutrición y otros cientos de miles se ven obligados a trabajar en la informalidad, abandonando la escuela y con ella toda posibilidad de evolución generacional.

 

En cualquier clase de conflicto o crisis, la población más vulnerable y afectada será la infantil. En Siria, aún en medio de la guerra los ciudadanos piden a organizaciones humanitarias la construcción de escuelas o centros educativos que le permitan a los menores retomar las actividades académicas perdidas. En América Latina, en sectores rurales o con población indígena, la ausencia de educación no parece ser un problema que exija atención primordial.

 

Latin American Post | Krishna Jaramillo

Copy edited by Santiago Gómez Hernández

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…