El lado oscuro de la Navidad

¿Cuál es el impacto ambiental real de estas festividades?

El lado oscuro de la Navidad

Muchos coinciden en que la Navidad es la época más esperada y emotiva del año. Celebraciones, reuniones, encuentros, comida, luz y abundancia, brotan por las ventanas de cada hogar. Sin embargo esta abundancia, parece transformarse en exceso y derroche al ritmo que pasan los días en el calendario durante el mes de diciembre. Aunque creamos que las consecuencias solo las sufrirá nuestra billetera al inicio del siguiente año, es quizá el Planeta el más afectado.

Son poco conocidas las investigaciones profundas respecto al verdadero impacto ambiental que causa la celebración de la Navidad alrededor del mundo. No obstante, solo hace falta observar la manera en cómo se dispara el consumo, para determinar que algunas de las prácticas realizadas durante esta época contribuyen al deterioro acelerado de la estabilidad ambiental.

Aumento del consumo eléctrico

En algunos países de Latinoamérica es usual que las calles y los hogares empiecen a decorarse con luces navideñas desde las primeras semanas de noviembre. Este factor hace que el consumo eléctrico se dispare y con él la emisiones de dióxido de carbono (CO2). De acuerdo con un informe realizado en 2017 por el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía (IDEA), el conjunto de luces navideñas de una ciudad grande puede llegar a representar un gasto extra de 3,6 millones de kilovatios durante el mes de diciembre, lo que equivaldría al consumo eléctrico de 1.200 hogares durante un año completo.

Incremento del desperdicio de comida

De acuerdo a estadísticas de la FAO, en América Latina se desperdician hasta 348.000 toneladas de alimentos por día, cantidad que podría ser suficiente para alimentar al 37% de la población que padece hambre en el mundo. Esta cifra aumenta durante las festividades navideñas, donde en la mayoría de los hogares, el 25% de los alimentos que se compran para esta época, terminan en la basura y finalmente en los vertederos, aumentando la producción de gases de efecto invernadero.

Aumento de producción de basura

De la misma manera que incrementa el desecho de productos orgánicos, aumenta la producción de basura. En países de Latinoamérica como México, Colombia, Brasil y Ecuador, a partir del 25 de diciembre hasta el fin de las festividades, se generan 10 toneladas de desechos adicionales por día. Esto representa un aumento de entre el 30% y el 40% de basura, formada por elementos como empaques plásticos, cajas, y envolturas de regalo que tienen una vida útil de apenas minutos.

Aumento del consumo de baterías

Navidad es época de baterías. Durante el mes de diciembre, el consumo de pilas es un 40% superior al resto del año. Solo en Colombia, para el año 2014, la compra de baterías subió en un 25% debido a la compra de juguetes electrónicos y utilización de objetivos decorativos para la temporada en el hogar. Una vez desechadas y sin el correcto tratamiento, las pilas o baterías eléctricas pueden dañar la calidad del suelo y el agua. Según han demostrado estudios, solo una pila de mercurio puede contaminar 600.000 litros de agua, cantidad de líquido que podrían consumir cuatro personas durante toda su vida.

Juegos pirotécnicos contaminantes

¿Qué sería de un inicio de año sin pólvora ni fuegos artificiales?  Investigadores de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU., (NOAA, por sus siglas en inglés), encontraron que los fuegos artificiales producen contaminantes atmosféricos que además, son perjudiciales para la salud. Al momento de la explosión en el aire, caen a la tierra metales en forma de “aerosoles sólidos”, los cuales al ser inhalados pueden producir enfermedades a largo plazo como asma, ataques cardiacos o problemas cardiovasculares.

 

Latin American Post | Krishna Jaramillo

Copy edited by Laura Rocha Rueda

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