¿La discriminación positiva segrega a las mayorías?

Estados Unidos debate si políticas que favorecen a minorías terminan discriminando a otras razas

Estados Unidos debate si políticas que favorecen a minorías terminan discriminando a otras razas

¿La discriminación positiva segrega a las mayorías?

La semana pasada, el periódico New York Times reveló que el Departamento de Justicia norteamericano estaría organizando una investigación de las políticas pro-minorías que hay en los centros educativos. Estas políticas, llamadas "discriminación positiva" (Affirmative Actions), le dan una leve ventaja a los estudiantes afroamericanos o hispanos al momento de competir por un cup, contra estudiantes blancos que tengan un nivel académico similar o incluso levemente mayor.

Estas políticas son usadas en la mayoría de los centros educativos norteamericanos para poder garantizar que las minorías raciales ingresen a estudiar, ya sea en colegios o universidades.

Muchos consideran esta propuesta – el análisis sobre las ventajas que se le otorgan a minorías raciales dentro de la sociedad- de la administración Trump como otro elemento de su ya extenso discurso racista. Tras sus afirmaciones de que, si la tasa de desempleo aumenta, es por culpa de los inmigrantes (legales e ilegales); si la seguridad empeora es porque no se ha realizado un control migratorio en contra de los musulmanes; si la economía norteamericana no es la misma que hace 50 años es porque en ese entonces no se confrontaban problemas migratorios que ahora agobian a Estados Unidos. Ahora, la supuesta ventaja que los estudiantes negros e hispanos poseen debe ser reevaluada, ya que presenta problemas para los estudiantes blancos.

Sin embargo, varios opositores de estas medidas también consideran que se ha discriminado a otras razas, en especial a los asiáticos-americanos. De acuerdo con miembros de esta comunidad, y líderes de ONGs, varias universidades han puesto un límite al número de estudiantes asiáticos en detrimento a darle prioridad a otras razas.

Incluso, recientemente, se conoció la historia de Vijay Chokal-Igam, un joven de raza india que se rapó el pelo y se pulió sus cejas para pasar como afroamericano y así poder ingresar a estudiar medicina en la Universidad de San Luís pese a tener, según él, "un promedio mediocre y venir de una familia con recursos".

En el pasado, la Corte Suprema norteamericana ya había fallado a favor de incluir la raza como un factor (dentro de muchos) a la hora de seleccionar a sus estudiantes y lo consideraban como algo útil al momento de buscar tener una población estudiantil diversa.

Si bien las medidas afirmativas son necesarias para cerrar la brecha socioeconómicas que viven los afroamericanos e hispanos en Estados Unidos, no sería descabellado entrar a reevaluar los procesos para no terminar discriminando otros sectores. Para esto sería oportuno encontrar medidas mucho más eficientes a la hora de garantizar estudios profesionales y de calidad para estudiantes de todas. 

 

Latin American Post | Santiago Gómez Hernández 

Copy edited by Susana Cicchetto

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