Conversaciones de alto nivel entre Corea del Norte y Corea del Sur

Tras años de silencio y tensión internacional, se retoma las conversaciones intercoreanas

Regalo de año nuevo: Una oferta sin precedentes

El 2018 comenzó con un movimiento diplomático inusual, cuando, en su mensaje televisivo por año nuevo, el líder norcoreano Kim Jong-un planteó la posibilidad de enviar una delegación deportiva a los Juegos Olímpicos de Invierno, que se celebrarán en febrero en PyeongChang, Corea del Sur.  

Esta oferta fue considerada por el presidente surcoreano Moon Jae-in como “sin precedentes” y la oportunidad para mejorar la relación entre los dos países; especialmente, después de un año complejo por la tensión provocada debido a las insistentes pruebas armamentísticas de Pyongyang.

Ante la oferta de Kim Jong-un, emitida el 2 de enero, Sur Corea respondió a través del ministro de Unificación, Cho Myoung-gyon. La respuesta fue una propuesta de conversaciones de alto nivel intercoreanas para el 9 de enero en Panmunjom.

Panmunjom es una localidad fronteriza, llamada “la Aldea de la Paz”, la cual está ubicada en la Zona Desmilitarizada (DMZ, por sus siglas en inglés). Esta localidad es conocida por ser el lugar en el que se firmó el alto el fuego de la Guerra de Corea (1950-1953).

Posteriormente, el miércoles 3 de enero a las 15:30, por primera vez en dos años, el “teléfono rojo”, que establece la línea directa entre Pyongyang y Seúl, sonó en Panmunjom.

El diálogo se retoma

Dos días después de que se restableciera la línea directa intercoreana, el Ministerio para la Unificación de Corea del Sur anunció que Pyongyang aceptó la invitación de Seúl para mantener conversaciones de alto nivel.

La conversación se planteaba como eje central la participación en los Juegos Olímpicos de Invierno de los patinadores artísticos Ryom Tae-ok y Kim Ju-i, los únicos deportistas norcoreanos clasificados. Sin embargo, de acuerdo con Cho Myoung-Gyon, la agenda comprende “otros asuntos de interés mutuo para mejorar las relaciones intercoreanas”.

El primer diálogo formal en más de dos años

El martes 9 de enero, como se tenía previsto, en la aldea fronteriza de Panmunjom, los representantes de las delegaciones mantuvieron las primeras conversaciones de alto nivel desde diciembre del 2015.  Ri Son-gwon, el presidente del Comité para la Reunificación Pacífica de la Patria fue el representante de la delegación de Corea del Norte. Por su parte, Cho Myoung-gyon, el ministro de Unificación Nacional, fue el representante de la delegación de Corea del Sur.

Durante el diálogo, se conversó sobre la participación de los deportistas norcoreanos en los Juegos Olímpicos de Invierno y otros temas de interés referentes al desarrollo de los JJ.OO. Asimismo, se abordó la mejora en las relaciones intercoreanas.

Entre los temas de interés, referentes al desarrollo de los Juegos Olímpicos, está la propuesta de Corea del Norte de enviar a los atletas y a funcionarios de altos cargos norcoreanos. La propuesta también incluye enviar periodistas, artistas y equipos de demostración de taekwondo. Por otra parte, Corea del sur propone que los atletas de ambas Coreas salgan juntos en las ceremonias de apertura y de clausura.

Sobre la mesa, quedaron temas como la prevención de conflictos accidentales en la frontera y la desnuclearización.

¿Estas conversaciones cambiarán la situación actual?

En febrero de 2016, Corea del sur suspendió por primera vez, desde su apertura en 2004, las operaciones del complejo industrial intercoreano Kaesong, símbolo de la reconciliación transfronteriza en la península coreana. La suspensión fue la respuesta al ensayo nuclear y el disparo de un cohete norcoreano. La contestación de Corea del Norte fue cancelar los canales de comunicaciones intercoreanos habituales. Desde ese momento, las dos naciones no habían establecido contacto formal, hasta ahora, más de dos años después. Sin embargo, en 2017 Corea del Sur había propuesto reuniones bilaterales centradas en las conversaciones militares.

Este gesto contribuye, según los expertos, a disminuir la creciente tensión actual entre las dos Coreas y Estados unidos, que surgió en el 2017 como consecuencia del programa nuclear y de misiles de Corea del Norte. La última prueba fue lanzada en septiembre, y aumentó la retórica belicosa entre el Pyongyang y la Casa Blanca.

No obstante, para Washington, la disposición del líder norcoreano de mejorar las relaciones tiene como trasfondo el propósito de desestabilizar o abrir una brecha en las relaciones entre Estados Unidos y Corea del Sur.

"Somos aliados cercanos de Corea del Sur. Si (Seúl) quiere iniciar negociaciones con la República Popular Democrática de Corea, esta es definitivamente su elección. Nuestra política no ha cambiado, estamos trabajando para la desnuclearización de la península de Corea", expresó la portavoz del Departamento de Estado de EE. UU., Heather Nauert, en una rueda de prensa realizada horas antes de que se restableciera el contacto.

Así mismo, Donald Trump atribuyó el avance de las relaciones intercoreanas como resultado de las sanciones y los demás mecanismos de presión aplicados.

Durante los últimos años, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha aplicado las sanciones a Pyongyang, entre las que destacan las medidas para reducir en un 90%. las importaciones de gasolina y otros derivados del petróleo a Corea del Norte.

De igual forma, Washington ha aplicado sanciones contra el país asiático, como la prohibición de las exportaciones de bienes y servicios al país y el congelamiento de los bienes de los involucrados con el programa nuclear norcoreano.

LatinAmerican Post | Camila González C

Copy edited by Marcela Peñaloza

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